LA HIDROGRAFÍA Y LA VEGETACIÓN

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INTRODUCCIÓN

Allí estaban de nuevo los bosques de robles, en las laderas los chopos orgullosos, afilándose, verdes. En grupos, y, no obstante, cada uno de ellos respirando su soberbia soledad, como los mismos hombres. (Ana Maria Matute)

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Parque natural del Saja-Besaya, Cantabría

En los bosques de Cantabria como éste habitan unas ninfas llamadas anjanas. Las puedes ver con su túnica blanca y su capa azul, paseando por las sendas y descansando en los márgenes de los arroyos, conversando con las aguas que manan de las fuentes que es donde viven. Ayudan a los animales heridos, a los árboles partidos por las tormentas o los ojáncanos, a los enamorados, a aquellos que se extravían en la frondosidad del bosque o en el rigor de la nevada, a los pobres y a los que sufren.

El hombre está en contacto con la naturaleza, aunque la evite. Cuando entramos a un bosque o incluso si lo vemos en una imagen sentimos algo de fascinación porque nos parece salido de un cuento. Por este motivo las tradiciones populares los pueblan de seres mágicos como ninfas de las aguas y espíritus de los bosques, no es ni más ni menos que reconocer el carácter especial del bosque. Son paisajes muchas veces ajenos a nuestra realidad urbana cotidiana. Pero están allí y dependen de nosotros para sobrevivir, bueno, al igual que nosotros dependemos de ellos. Conservar sus leyendas es una forma de respetar al bosque.

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REPASO
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PORTFOLIO Y APUNTES
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AMPLIACIÓN